
¿Sabías que 500 mili-segundos se tardan en detectar un sabor?
La vida es ritmo, es velocidad. De hecho, el primer síntoma de que algo falla es cuando percibimos que el ritmo se descompasa: cuando el corazón late más deprisa o más despacio de lo normal, cuando nuestros miembros no responden tan rápidamente como queremos a nuestras órdenes, cuando los pensamientos fluyen con mayor lentitud. Y buena parte del reloj interno del ritmo de nuestra vida reside en una de las herramientas más veloces que ha construido la naturaleza: el cerebro humano.
Para más información consulta el siguiente enlace:
No hay comentarios:
Publicar un comentario