jueves, 12 de diciembre de 2019

Recientemente admitía el Gobierno que busca fórmulas para fomentar la jubilación activa de los trabajadores, con el objetivo de lograr jubilaciones más tardías sin recurrir a retrasar la edad de jubilación más allá de los 67 años, donde quedará fijada desde el año 2027 para todos los trabajadores que hayan cotizado menos de 38 años y 6 meses. Alcanzado este nivel de cotización, la edad ordinaria de jubilación pasa a ser de 65 años.

Más allá de las evidentes motivaciones económicas, relacionadas fundamentalmente con el alivio de la presión a las cuentas de la Seguridad Social, hay muchos factores que respaldan fomentar la idea de una jubilación activa. Entre ellos, ofrecer una alternativa a todos aquellos que conciben su jubilación realizando una actividad y que, por razones de preferencias personales prefieren demorar el acceso a la jubilación definitiva. También es necesario comprender que para la sociedad es una pérdida renunciar a la experiencia y conocimientos que aportan los trabajadores más senior.

La longevidad es clave también en los cambios que experimenta y experimentará la jubilación en las próximas décadas. Tenemos un sistema de pensiones pensado en una época en la que los trabajadores apenas sobrevivían unos pocos años a la edad de 65 años y que apenas a cambiado desde entonces, cuando la esperanza de vida en España ronda los 83 años y podría acercarse a los 90 a mediados de siglo. Parece lógico, desde un punto de vista vital, retirarse más tarde si vamos a vivir más años.

Para más información consulta los siguientes enlaces:
https://observatoriodepensiones.com/jubilacion/con-que-profesiones-puedes-jubilarte-a-los-70/

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